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Reseña: El prado de Rosinka de Gudrun Pausewang. El sueño de una vida alternativa y consciente


ÍNDICE

- Introducción

- De qué trata

- Mi reseña

- Breve biografía de la autora


INTRODUCCIÓN


En los últimos años ha habido una tendencia que busca un regreso al contacto con la naturaleza y existe cierta reivindicación de que el ser humano se sienta parte de la tierra, corrigiendo sus abusos contra ella. El libro del que te hablo hoy, El prado de Rosinka es una novela de narrativa que trata esta temática de una forma muy bonita y amena. Además, contiene fotografías reales de la familia, el paisaje y la vida en el campo en los años 20 del siglo pasado y tiene una encuadernación rústica preciosa y de calidad con una sobrecubierta extraíble.


El prado de Rosinka, portada y contraportada de la preciosa edición de Impedimenta ediciones

DE QUÉ TRATA


El libro se basa en hechos reales de la vida de Elfriede. Es una mujer octogenaria (y la madre de la autora) que recibe una larga carta del nieto de una buena amiga, Michael, en la que le explica que tiene planeado abandonar los estudios para irse a vivir al campo y reconstruir una granja para forjarse una vida alternativa, renunciando a las reglas de un sistema con el que no se identifica. En la carta le pide consejo y orientación para su proyecto, ya que ella y su marido pusieron en marcha una granja en “Rosinkawiese” a principios de los años 20. La pareja pertenecía a un movimiento colectivo de jóvenes que quería recuperar la vida sencilla y renegaban de sus orígenes burgueses.


El libro consta de las cartas que Elfriede le mandó a Michael. En ellas cuenta cómo la familia se mudó a un prado en los Sudetes (que los lugareños conocían como El prado de Rosinka), construyeron su propia cabaña y aprendieron a vivir de la tierra, dejándose abrazar por el calor de la comunidad. En sus cartas, Elfriede se debate entre el deseo de ayudar al joven a alcanzar su sueño vital y los deseos de su amiga (la abuela de éste) de que Elfriede lo intente disuadir “de desperdiciar sus posibilidades de futuro” en la ciudad.


Las cartas se convierten en una especie de colección de memorias vitales. En ellas se habla del amor por la naturaleza y el deseo de una vida más auténtica (alejada de la sociedad consumista - la novela puede considerarse ecofeminista).


MI RESEÑA


El libro me encantó y no lo pude soltar hasta el final. Como he mencionado antes, contiene fotografías reales de la vida de esta familia y su vida campestre.

La lectura es ágil y evocadora. Las cartas están escritas con la serenidad y la moderación que proporciona la vejez, que tiende a reflexionar sobre las elecciones de la juventud. Nos ofrece un panorama complejo que nos transporta a paisajes serenos, a la espontaneidad de una vida que fluye y a la libertad que da vivir en conexión con uno mismo y con la naturaleza



Esta historia demuestra que es posible domar la tierra y que el hecho de tener sueños ya es de por sí un gran éxito. Es un libro que nos recuerda que alguien ya tenía ese espíritu de una vida alejada de las sociedad consumista en una época entre guerras, cuando la vida en Europa era ya de por sí difícil, y atesta a favor de volver a los orígenes para emprender una búsqueda consciente de la felicidad, alejados de la sociedad materialista y capitalista en la que la mayoría vivimos.


DETALLES DEL LIBRO

EDITORIAL:

Impedimenta (2018)

Nº DE PÁGINAS:

232

OPINIONES:

5/5 estrellas

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BREVE BIOGRAFÍA DE LA AUTORA


Gudrun Pausewang nació en 1928 en el este de Bohemia, República Checa. En su familia era la mayor de seis hermanos. Su padre murió en la Segunda Guerra Mundial cuando ella tenía quince años. A la edad de diecisiete años, tras terminar la guerra, Gudrun y su familia huyeron a Alemania Occidental. Allí estudió pedagogía y fue maestra .

A partir de 1956 impartió clases en el Colegio alemán de Chile. Más tarde fue maestra en Venezuela. Pasó siete años en Sudamérica y durante los cuales viajó a la Amazonia, Perú , Bolivia, Colombia y México.


Gudrun Pausewang de pequeña y ya de mayor

En 1963 regresó a Alemania, donde estudió la lengua alemana y fue maestra de primaria. Cinco años después, se mudó a Colombia con su marido, Peter Wilcke. Regresó a Alemania en 1972 con su hijo de dos años. Desde entonces, vivió en Schlitz donde trabajó como maestra hasta que se jubiló en 1989. Fue desde entonces que se dedicó de lleno a la escritura. Falleció en 2020 a los 91 años de edad.


En total, ha escrito 86 libros y ha ganado numerosos premios. Sus obras han sido traducidas al español, al catalán y al euskera.

Escribe libros juveniles principalmente. Sus obras tratan los temas de la paz y la protección del medio ambiente.

En 1988 recibió el Premio Alemán al Libro Juvenil por su libro juvenil, La nube.


Espero que te haya gustado esta breve reseña y que te haya animado a leer el libro. Deja tus comentarios debajo si te apetece.



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